El propio hecho de existir el fenómeno de la autosugestión nos revela que somos la sumatoria de, al menos, 2 partes. La autosugestión es el diálogo entre una de esas partes del YO y su contraparte.
Normalmente se conocen como parte consciente y parte subconsciente.
Una de las primeras tareas de esta cualidad (de la autosugestión) es, con mucha paciencia, hacer que el subconsciente con todas sus fuerzas apoye 100% las ordenes emitidas por el consciente.
Si esto se puede lograr y ambas partes caminan en la misma dirección (siendo lo contrario lo más usual) pues no existirán límites al desarrollo humano.
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